Si de algo he estado convencida es que la leche materna es el mejor alimento para un bebe, así que desde antes del nacimiento de mi Diego estaba decidida a hacerlo.
A menos de una hora de su nacimiento pude amamantar sin problemas, la primera noche durmió como un angelito que es, durante el siguiente día todo estuvo bien, pero esa su segunda noche de nacido y primera en casa comenzó la tortura, no se llenaba, no dormía por más de 20 minutos seguidos, así fue hasta las 10 am del tercer que llame a la pediatra casi llorando. Ella me dio un charla telefónica explicándome que eso era normal, que estábamos en un proceso de adaptación, que al principio sería difícil y esa etapa podía extenderse inclusive mes y medio. Me recomendó probar con el chupón, usar protectores de silicón, usar el extractor de leche, tomar primperan para aumentar la producción de leche y luego de mi insistencia me indico una leche maternizada sin lactosa.
Si dormir era casi imposible la primera semana, todo empeoro la siguiente, me había roto los pezones, me dolía demasiado y llego al punto que sangraba. Comía cada hora y media. En ese momento comenzó el dilema, por una parte me sentía mal porque consideraba que no era correcto darle formula, y por otra me dolía demasiado. Entonces tenía dos opciones, o me iba por el camino más fácil y le daba tetero, con lo que lograría organizar mejor mi vida o tomaba el camino que considero más sano, y le proporcionaba mas salud al reducir los problemas típicos de darle tetero (problemas inmunológicos, cólicos, gases, buches,…). Finalmente decidí compartir pecho y formula mientras me adaptaba a darle solo pecho.
Pase varias semanas y no lograba establecer una rutina, parecía que no producía suficiente leche y tome la recomendación inicial de tomar primperan, y dio resultados, mi producción prácticamente se duplico pase de llenar con el saca leche de 3-4 onzas a 6-8 onzas, pero la demanda de mi bebe también aumentaba porque estaba llegando a los 2 meses.
A las 7 semanas por si solo comenzó a dormir la noche entera (unas 5-6 horas seguidas) se despertaba a comer y continuaba durmiendo unas 3 a 4 horas más. De día prácticamente no dormía, y al pisar las 12 semanas comenzó a tomar siestas de 1 hora al medio día, y en la tardecita.
Lo cierto es que amamantar puede resultar difícil al principio, pero no es imposible y se puede dar de forma exclusiva aun después de haber dado tetero. Para poder lograrlo es importarte comer bien, variado y descansar cada vez que el bebe duerme, dejar para luego o pedir ayuda con las demás actividades de la casa, incluir alimentos como la avena, cebada, yogurt y muchas frutas …
No hay comentarios:
Publicar un comentario